¿Qué hacemos con la visión doble del adulto?

Hoy vamos a cambiar un poco de tercio, no vamos a hablar de niños sino de adultos, concretamente de la visión doble del adulto.

Ante todo, y esto tiene que quedar claro, si un adulto empieza a ver doble debe visitar de forma urgente e inmediata a su médico. ¿Por qué? Porque la visión doble puede tener una causa relativamente inocua como puede ser un estrabismo (que hasta el momento había pasado inadvertido) descompensado por estrés, cansancio, edad… También puede tener su origen en problemas de la cornea, como queratocono o un ojo seco severo. Incluso pueden aparecer como consecuencia de una catarata.

Pero puede estar causada por enfermedades potencialmente graves como la diabetes, la esclerosis múltiple, accidentes cerebrovasculares o tumores. En muchos de estos casos, los episodios de visión doble pueden ser el primer síntoma de la dolencia y es importante actuar a tiempo.

También ocurre con cierta frecuencia que la visión doble aparece como consecuencia de una lesión cerebral, de un ictus o de una cirugía.

En unos casos y en otros el pronóstico y tratamiento de la visión doble dependerá de la causa que la haya originado, del grado de afectación y del tiempo que la persona lleve sufriendo este problema.

Si la causa es un estrabismo descompensado hay que iniciar el tratamiento lo antes posible, siendo la terapia visual y los prismas la mejor opción. Sólo en casos concretos puede ser necesario recurrir a cirugía, e incluso en estos casos es necesario realizar un preoperatorio y un postoperatorio con terapia visual para poder garantizar un buen resultado final. Si la visión doble es de reciente aparición, estos casos tiene un pronóstico, por lo general, bueno.

Si la causa es una patología de la cornea, como es el caso del ojo seco severo y del queratocono, la visión doble cederá al tratar dichas patologías. Si es causa de una catarata habrá que proceder a cirugía para eliminarla, aunque si no fuese posible se puede atenuar y mejorar la sensación de visión doble del paciente con prismas.

Cuando la visión doble aparece como consecuencia de una enfermedad, lo prioritario es controlar la enfermedad base. Muchas veces así ya se consigue controlar la visión doble. Si de todas maneras persistiere algún resto, el tratamiento con prismas y terapia visual, asociado a cirugía sólo en determinados casos, es una buena solución.

Aquellos que sufran la visión doble como secuela, por ejemplo después de un ictus o de una cirugía deben saber que la combinación de terapia visual y prismas es la solución para los casos más leves, que no son aptos en muchas ocasiones para cirugía. En aquellos casos que si requieren cirugía, el pronóstico  mejora mucho si se realiza un preoperatorio y postoperatorio con terapia visual.

Resumiendo, si aparece visión doble lo primero y más urgente es ir al médico. Después no debemos permitir que pase mucho tiempo antes de tratar la visión y debemos tener claro que hay vida y opciones más allá de tapar un ojo.

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