Tratar la ambliopía. Vida más allá del parche

La ambliopía, conocida como ojo vago, es una condición visual en la que un ojo no madura adecuadamente, de forma que presenta una visión disminuida. Hay distintos abordajes y tratamientos para la ambliopía. La elección de uno u otro dependerá del tipo de ambliopía y su severidad, la edad del paciente y el criterio del profesional.

Todos los abordajes coinciden al principio. Lo primero que hay que hacer, una vez diagnosticada una ambliopía, es corregir el defecto refractivo, por mínimo sea.

A la hora de iniciar el tratamiento tenemos distintas opciones:

1) El parche; es quizá el tratamiento más conocido de la ambliopía. Se basa en tapar el ojo sano, para así forzar al ojo amblíope a trabajar y estimular su desarrollo. El tiempo que ha de estar ocluido el ojo depende de la edad del paciente y de la severidad y causa de la ambliopía.

El tratamiento con parche tiene varios defectos:

  • Se centra en la recuperación de la agudeza visual. No tiene en cuenta que el ojo amblíope debe mejorar también su motilidad, su acomodación…
  • No estimula el desarrollo de la visión binocular. Mientras el parche está colocado el niño utiliza su ojo amblíope, pero cuando el parche se retira vuelve a utilizar preferentemente su ojo sano. En ningún momento se estimula que trabaje con los dos al mismo tiempo en igualdad de condiciones

2) La atropina; algunos niños pueden tener alergia al material del parche, o sencillamente lo rechazan. Así resulta imposible seguir la pauta de oclusión prescrita. En estos casos se puede plantear el uso de la atropina.

La atropina es un fármaco, se instila en el ojo en forma de gotas. Entre sus efectos está la dilatación de la pupila y la parálisis de la acomodación. Si se instila en el ojo sano estamos empeorando la visión de este ojo, sobre todo de cerca, estimulando así la visión del ojo ambliope.

No es un tratamiento de primera opción, la gota pica un poquito al echarla, no suele gustar mucho a los niños. Además implica medicar al niño, aunque los efectos secundarios son poco importantes.

3) La penalización; no se suele usar como tratamiento por si mismo, generalmente se utiliza en combinación con otros tratamientos. Consiste en colocar en la gafa, una graduación modificada para el ojo sano. De este modo se consigue empeorar la visión de dicho ojo y favorecer al otro. Es un recurso muy útil, puesto que la gafa se lleva puesta mucho tiempo, además como permite la visión de los ojos no interfiere en la visión binocular.

4) La terapia visual; es el tratamiento más recomendado por los optometristas. El tratamiento mediante terapia visual se basa en la realización de ejercicios y juegos visuales que nos permiten mejorar todas las habilidades visuales, incluida la visión binocular. Es una alternativa de tratamiento válida para todas las edades y para todos los tipos de ambliopía, incluidas las debidas a estrabismo.

En el programa de terapia visual se pasa por varias etapas:

  • En la primera etapa se trabaja cada ojo por separado (si, también se trabaja con el ojo sano). Lo que se pretende es estabilizar las habilidades de ambos ojos, agudeza visual, motilidad, acomodación, coordinación ojo-mano… e igualarlas. Durante esta etapa la terapia se puede combinar con el uso del parche o penalizaciones.
  •  La segunda etapa está centrada en  enseñar al paciente que el ojo amblíope puede ver aunque el otro ojo esté abierto y funcionando. En este momento de la terapia se abandona el parche, comenzamos a estabilizar el sistema visual, aunque se pueden mantener las penalizaciones.
  • En la tercera y última etapa se trabaja la visión binocular, se enseña a los dos ojos a trabajar juntos, de forma precisa y coordinada. Es la etapa que nos garantiza que después no va a haber regresiones ni recaídas. Se busca que los ojos queden “amarrados” el uno al otro, que cooperen entre ellos.

La terapia visual es la opción de tratamiento más incluyente y completa. En su protocolo entra la oclusión con parche y la penalización del ojo sano. Cuando se usa el parche dentro de un programa de terapia, se disminuye mucho el tiempo de uso. Además trabaja todas las habilidades visuales. Al final del programa tendremos un sistema visual estable, normalizado, con visión binocular y con poco riesgo de regresión.

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