No sabe atarse los zapatos… ¿tendrá estrabismo?

¿Qué tienen que ver el estrabismo con la habilidad para montar en bicicleta? ¿y con saber atarse los cordones de los zapatos? Muchas veces el estrabismo se asocia a un reflejo primitivo, el asimétrico del cuello (RTAC), activo. En estos casos es muy difícil, casi imposible, controlar el estrabismo sin tener en cuenta a este reflejo.

Los reflejos primitivos son movimientos involuntarios que se desarrollan en el feto durante el embarazo y que están presentes en el recién nacido para ayudarle a sobrevivir y a moverse. Entre el primer y el tercer año de vida deben haber cumplido ya con su función y desaparecer, para ello es necesario que el niño se mueva y pase por todas las etapas de su desarrollo, sin saltarse ninguna.

El RTAC nos enseña a trabajar con los dos lados del cuerpo, pero debe estar integrado para que podamos trabajar de forma coordinada con los dos lados.

En muchas ocasiones, un RTAC activo es la causa de que un niño no gatee, o que gatee raro, más adelante puede acarrear problemas en tareas como leer, escribir, nadar, andar en bicicleta, atarse los cordones de los zapatos… también para reconocer la derecha y la izquierda. En definitiva para todas aquellas tareas que requieran el uso coordinado de los dos lados del cuerpo.

Un RTAC activo también tiene consecuencias visuales, puede haber una mala convergencia, problemas acomodativos o el ya mencionado estrabismo.

Muchas veces, cuando se trata un defecto visual como el estrabismo, se tiende a pensar sólo en los ojos, y olvidamos que esos ojos están en un cuerpo, y que ese defecto en la visión puede relacionarse, y de hecho se relaciona, con los patrones de movimiento de ese cuerpo. Si queremos tratar con éxito un caso de estrabismo no debemos olvidarnos de tratar el cuerpo.

Hace ya un tiempo le contaba todo esto a la mamá de una niña con estrabismo. Yo quería que hicieran una serie de movimientos en el suelo destinados a hacer desaparecer el RTAC. Sin embargo no estaba teniendo mucho éxito, la mamá no terminaba de ver la relación entre el cuerpo y los ojos y no hacían los ejercicios en casa.

Por esas fechas esta niña empezó a natación. En el agua una de las piernas de la criatura se quedaba tiesa y rígida, sin movimiento, por esta razón el monitor le preguntó a la madre si la niña tenía algún problema de cojera o similar. En ese momento la madre se acordó de mi y de mis ejercicios.

Muchos niños con estrabismo tienen activo el RTAC, y en estos casos, el estrabismo no mejorará del todo mientras el reflejo continúe activo. A veces es necesario trabajar mucho a nivel corporal para conseguir una mejora a nivel visual.

Los ejercicios corporales que nos ayudan a trabajar el estrabismo son muy sencillos, y en muchas ocasiones pueden presentarse como un juego. La marcha cruzada, el gateo, el arrastre, hacer croquetas por el suelo, girar sobre uno mismo ya sea sobre los pies o en una silla giratoria… Yo, por lo general, siempre suele meter este tipo de ejercicios en el programa de terapia visual. En ocasiones, si el caso lo requiere, necesito introducir ejercicios más específicos y efectivos, propios de un programado movimientos orientado a la integración de reflejos.

Al final la conclusión es la misma que saco en muchas otras ocasiones, es necesario e imprescindible garantizarles a los niños libertad de movimientos y de juego, sobre todo durante los primeros años de vida. Nada de parquecitos, ni andadores, ni historias de este tipo, ¡todos al suelo!

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