Las lentillas… ¿son aptas para niños?

El uso de lentillas, combinado con el uso de las gafas, nos permite ver bien, estar cómodos y vernos guapos en determinadas situaciones. Muchos adultos ya somos usuarios de lentillas, sin embargo, no son muchos los niños que las utilizan.

Las lentillas son un producto sanitario que se debe emplear siempre bajo la supervisión de un óptico optometrista. Los optometristas somos los únicos profesionales autorizados y formados para adaptar lentes de contacto. No todos los ojos son iguales ni tienen las mismas necesidades, por lo tanto no a todos los ojos les van bien las mismas lentillas ni el mismo procedimiento para mantenerlas. Siempre hay que dejarse aconsejar por un profesional.

Bien utilizadas, las lentillas no conllevan apenas riesgos, pero hay que ser responsables en su uso y seguir las indicaciones dadas. A mi modo de parecer, este es un punto clave a la hora de decidir si se adaptan o no lentillas a un niño. Hay niños de 7 años completamente capacitados para responsabilizarse de sus lentillas, hay otros de 15 que las usan de forma completamente irresponsable.

Un mal uso de las lentillas en la infancia puede comprometer su uso en el futuro, e incluso la salud visual, por lo tanto, la madurez del niño, su sentido de la responsabilidad y su fiabilidad son requisitos indispensables.

Si un niño cumple con estos requisitos y sus responsables están dispuestos a ejercer una función de control sobre el tema, no hay ninguna razón para no adaptarle unas lentes de contacto. De hecho, hay varias circunstancias en las que puede ser muy indicado ponerle lentillas a un niño:

  • La practica de deporte; las gafas se mueven, se resbalan, se empañan…  puedes usar una montura especifica para hacer deporte, pero también puedes usar lentillas.
  • Hay determinadas graduaciones y condiciones visuales que aconsejan el uso de lentes de contacto. Con una graduación elevada la visión que se obtiene con las lentes de contacto es mejor que la que se obtiene con gafas, y por lo tanto están estimulando un mejor desarrollo del sistema visual
  • En otras ocasiones puede ser por pura comodidad. Si usas gafas y ves mal de lejos sabrás lo mal que se pasa en la playa, cuando, al salir del agua, buscas tu toalla. O en la piscina, bañandote con tus amigos, pero sin verles practicamente la cara. Pues cuando a un niño le quitas sus gafas para que vaya a darse un baño le pasa lo mismo.

Os dejo un enlace para que podáis seguir leyendo sobre el tema,  os lleva la página de la campaña Usa Lentillas,  del Colegio de Opticos Optometristas.

Si quieres más información, no lo dudes, consulta en tu óptica de confianza sobre este tema, y te aconsejarán de la mejor forma posible.

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