La miopía, esa amiga para toda la vida…

La miopía es un defecto refractivo muy común que afecta alrededor de un 25% de la población. Sin gafas, los miopes ven bien de cerca y mal de lejos. Si utilizamos nuestro símil de la cámara de fotos,  el ojo miope tiene, o bien un objetivo demasiado potente, o bien una distancia excesiva entre el objetivo y la película, es decir, es un ojo largo.

El principal síntoma de la miopía es la visión borrosa de lejos. Los niños miopes se suelen quejar de no ver la pizarra. Otros no son conscientes de que sufren una pérdida de visión y no se quejan, por lo tanto debemos estar atentos a su conducta. Si observamos en un niño cualquiera de los siguiente comportamientos se debe descartar un problema de visión.

  • Tiende a entrecerrar o guiñar los ojos.
  • Se acerca más de lo habitual, por ejemplo,a la televisión.
  • Va más lento en el colegio, puede que le cueste copiar de la pizarra, o directamente tenga que copiar por el de al lado.
  • Comete faltas de ortografía al copiar al copiar de la pizarra

La miopía es poco frecuente en recién nacidos, el momento más común de aparición es en la infancia y la adolescencia. Durante esta etapa la miopía suele progresar entre 0’50 y 1’00 dioptrías al año, hasta que entre los 17 y los 20 años comienza a estabilizarse. Aún así la miopía del adulto también es susceptible de sufrir cambios.

Una edad muy temprana de aparición de la miopía, periodos largos de lectura o de trabajo en visión próxima son factores que pueden influir en una mayor progresión de la miopía.

El control de la miopía es un frente caliente. Hay muchos profesionales de distintos campos trabajando para comprender en profundidad los mecanismos por los que la miopía progresa y así, poder actúar sobre ellos para detener su avance. Algunas de las alternativas que se estudian son aumentar el tiempo que se pasa al aire libre, tomar medidas de higiene visual, el uso de lentes oftálmicas y lentes de contacto especiales, tratamientos farmacológicos o la terapia visual.

La miopía puede compensarse mediante gafas o lentes de contacto, también se puede corregir quirúrgicamente.

La corrección de la miopía mediante cirugía ha de ser realizada por un oftalmólogo especializado en este tipo de procedimientos. Si bien es una cirugía muy controlada y conocida, como toda cirugía tiene riesgos y contraindicaciones.

Las gafas son la primera opción para compensar la miopía, tanto en niños como en adultos. Estas no son, o al menos no solo, un accesorio estético, deben ser cómodas y funcionales, sobre todo en los más pequeños. Si además son bonitas, mejor.

Las lentes de contacto son una alternativa al uso continuado de la gafa, pudiendo usarse ambas de forma combinada. Las lentes de contacto son un producto sanitario, cuyo uso debe estar aprobado, indicado y controlado en todo momento por un óptico-optometrista.

Las lentes de contacto son una buena alternativa para niños que realizan una actividad deportiva que impida el uso de las gafas, siempre que los padres y el optometrista estén de acuerdo en que su uso puede ser beneficioso.

Finalmente, los miopes somos aquellas personas que por la mañana deben casi que comerse el despertador para poder ver que hora es…

Un comentario:

  1. Pingback: Fotografía y defectos refractivos – tuterapiavisual

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