Ambliopía, ese ojo vago…

La ambliopía es la condición a la que generalmente conocemos como “ojo vago”. La American Optometric Association la define como una falta de desarrollo en un ojo, que no está asociado a un problema de salud y que no se puede corregir con gafas. Esto quiere decir que: un ojo ve peor que el otro, que no se soluciona poniendo gafas y que no es una enfermedad, sino un problema de desarrollo.

En el momento del nacimiento somos funcionalmente ciegos. Aunque nuestros ojos estén perfectamente sanos todavía no hemos “aprendido a ver”. La visión se desarrolla y evoluciona gracias, hasta los 8 – 10 años.

Lo que ocurre en la ambliopía es que uno de los dos ojos, ya sea por graduación o por la existencia de un estrabismo, ve mejor que el otro. Si esta situación permanece en el tiempo, ese ojo con peor visión no madurará correctamente, se quedará  “estancado”.

El cerebro prefiere la imagen del ojo que tiene buena visión. Da preferencia a las conexiones con ese ojo, relegando al otro a un segundo plano o incluso suprimiendo la imagen. Ambos ojos no están en igualdad de condiciones y no aprenden a relacionarse correctamente, afectando a nuestra visión binocular.

El diagnostico de la ambliopía depende de varios factores:

  • La edad de aparición: cuando una ambliopía aparece a los dos años el ojo vago ha tenido dos añitos para desarrollarse con normalidad. Cuando aparece a los seis ha tenido cuatro años más que el anterior para crecer y madurar, eso que tiene ganado.
  • La edad de diagnóstico: sigamos con el caso anterior, si al de dos años le detectamos la ambliopía con dos años y medio el ojo amblíope sólo ha estado estancado seis meses, aún no se ha perdido mucho. Si al de cuatro no se lo detectamos hasta los siete, lleva tres años de retraso, un montón.
  • El momento de tratamiento: cuanto menor sea el niño en el momento de empezar con el tratamiento mejor será el resultado. Esto es debido a que el tratamiento de la ambliopía se basa en intentar desarrollar el ojo y estimular sus conexiones con el cerebro. Para esto se necesita una cierta plasticidad cerebral, cuanto menor es el niño mayor será su plasticidad cerebral. Antiguamente se consideraba que no se podía tratar la ambliopía en niños mayores de 8-10 años. Actualmente hay estudios que han comprobado que los adultos también tenemos un poco de plasticidad cerebral y se sabe que es posible tratar la ambliopía en niños mayores. Si bien es cierto que los resultados no serán tan buenos en los niños más mayores.
  • La causa: no es lo mismo tratar una ambliopía causada por una diferencia de graduación que por un estrabismo. En el primer caso todo es mucho más sencillo. En el segundo tienes que tratar también el estrabismo para conseguir buenos resultados.

Uno de los grandes errores que se cometen al pensar en la ambliopía es considerar que es sólo un problema de nitidez. Este planteamiento es incorrecto y a lo único que nos lleva es a tratamiento incompletos, que no abordan el problema en su conjunto. La agudeza visual no es lo único que altera su maduración, también se alteran las vergencias, la acomodación, la motilidad ocular y la percepción visual, y desde luego la visión binocular.

Imaginemos que el ojo bueno es un deportista, está en forma, tiene buenos músculos, potencia, su sistema cardiovascular está en mejores condiciones, respira mejor, es más ágil, más resistente. En cambio el ojo vago es sedentario, gordito, torpe, se mueve mal, se cansa, se ahoga cuando tiene que hacer un esfuerzo, tiene el colesterol alto y los músculos hipotónicos. Y vamos nosotros y en lo único en lo que nos fijamos es en que el deportista corre más rápido que el otro.

Para que el ojo gordito alcance al deportista no sólo debemos trabajar su velocidad, también debemos trabajar la resistencia, la potencia, su tonicidad, su agilidad… pues para que el ojo ambliope deje de serlo no solo debemos trabajar su agudeza visual, también debemos trabajar el resto de habilidades visuales, sobre todo la visión binocular.

Próximamente dedicaré una entrada sólo a los tratamientos de la ambliopía, que es un tema jugoso y da para mucho, pero aquí va un avance.

El tratamiento más clásico y conocido para la ambliopía es el parche. Tapar el ojo bueno para forzar al ojo vago a desarrollarse. Este tratamiento, tiene un gran defecto, no trabaja las habilidades visuales y no fomenta la visión binocular (¡estamos tapando un ojo!). El tratamiento de la ambliopía mediante terapia visual , en cambio, se basa en trabajar todas y cada una de las habilidades visuales, y en enseñar a los dos ojos a trabajar juntos, estimular la visión binocular.

Tratar la ambliopía y tener dos ojos plenamente funcionales es una garantía de futuro.

Un comentario:

  1. Pingback: Tratar la ambliopía. Vida más allá del parche – tuterapiavisual

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